Aunque muchas veces no se trata de algo importante, el mal aliento de tu bebé llama la atención y puede estar relacionado con distintos factores del día a día: desde la alimentación hasta la higiene oral o la respiración.
Causas más frecuentes del mal aliento en bebés
Una de las causas más comunes del mal aliento de bebé es que queden restos de leche en la lengua, las encías o el interior de la boca después de las tomas. Si estos restos no se eliminan, pueden favorecer la proliferación de bacterias y generar un olor desagradable.
También puede influir la sequedad oral: la saliva cumple una función clave en la limpieza natural de la boca, pero si el bebé pasa muchas horas dormido, respira por la boca o tiene congestión nasal, esa limpieza disminuye y el mal aliento en bebés puede hacerse más evidente.
En otros casos, el mal olor puede aparecer junto a una lengua blanquecina o pequeñas placas en la boca. Esto puede indicar una infección por hongos, como la candidiasis oral, que es relativamente frecuente en bebés. Además, cuando empiezan a salir los primeros dientes, la inflamación de la encía y los cambios en la boca también pueden hacer que los padres noten un aliento diferente.
¿Cuándo conviene prestarle más atención?
Puede aparecer al despertarse, después de una toma o durante un proceso catarral, sin embargo, conviene acudir a un profesional si:
- El mal aliento persiste varios días.
- El olor es muy intenso.
- Aparecen manchas blancas en la lengua.
- El bebé muestra molestias al comer o al succionar.
Detectar estos signos a tiempo es importante, ya que el mal aliento en bebés no siempre está relacionado solo con la higiene.
En nuestra clínica dental infantil en Las Palmas, sabemos que cualquier cambio en la boca de un bebé puede generar muchas dudas. Por tanto, si notas que el mal aliento persiste, ¡no dudes en contactarnos!





