Una de las dudas más habituales entre los padres es cuándo debe hacerse la primera visita a una clínica dental infantil. Aunque muchos esperan a que hayan salido todos los dientes de leche o a que aparezca algún problema, lo recomendable es no esperar a que exista una molestia para acudir.
¿Cuándo debe ser la primera visita al dentista?
La primera visita al dentista debería realizarse durante el primer año de vida, idealmente cuando aparece el primer diente. Puede parecer demasiado pronto, pero esta revisión permite comprobar que la erupción dental se está produciendo correctamente y detectar posibles factores de riesgo de caries desde el principio.
Además, ayuda a que el niño conozca el entorno de la consulta sin asociarlo a un tratamiento o a una situación de dolor y es un buen momento para que los padres aprendan cómo limpiar los dientes del bebé, qué cantidad de pasta utilizar o cómo actuar ante determinados hábitos.
¿Por qué no conviene esperar a que tenga todos los dientes?
Esperar a que aparezca un problema puede hacer que la primera visita al dentista se produzca cuando el niño ya tiene dolor o necesita algún tratamiento. En cambio, realizar una primera visita al dentista cuando todavía no existen problemas permite trabajar desde la prevención.
Esto es especialmente importante porque las caries pueden aparecer incluso en los primeros dientes de leche. Detectarlas en una revisión facilita actuar cuanto antes y evitar que afecten al bienestar del niño o al desarrollo de los dientes definitivos.
En Brånemark Kids acompañamos a cada familia durante las distintas etapas del desarrollo dental, con una atención cercana y adaptada a los más pequeños, ¡confía en nosotros para cuidar la sonrisa de tus peques!





